
El flujo de caja en comercio transfronterizo se tensa por una razón concreta: el cliente del exterior paga cuando vence su plazo, mientras los sueldos, los impuestos y los proveedores locales cobran en su fecha y en moneda local. Ese hueco entre lo que entra en divisas y lo que sale en pesos, soles o reales es lo que hay que medir.
Para cerrarlo hay que saber cuántos días tarda el efectivo en volver, proyectar la caja moneda por moneda y perder menos en el camino entre el banco del cliente y el propio. En ese último tramo, las soluciones de pagos internacionales que operan en América Latina acortaron tiempos y bajaron costos frente a la transferencia bancaria clásica.
¿Por qué se desordena el flujo de caja en comercio transfronterizo?
Porque los calendarios no coinciden. Una venta al exterior se factura en una fecha y se cobra a 30, 60 o hasta 90 días, según lo pactado con el comprador. Para entonces ya se pagaron la materia prima, la logística y los sueldos.
A eso se suma el tipo de cambio. Bancolombia lo explica con el caso del exportador: vende en dólares a una tasa y, cuando reintegra las divisas, la tasa puede ser menor, así que recibe menos moneda local de la que calculó.
El desfase tiene dos capas, una de tiempo y otra de valor, y atender solo la primera deja la segunda abierta.
¿Cómo se mide el desfase con el ciclo de conversión del efectivo?
El indicador más directo es el ciclo de conversión del efectivo, que combina tres plazos:
- Días de inventario: lo que tarda la mercadería en venderse.
- Días de cobro: lo que tardan los clientes en pagar.
- Días de pago a proveedores, que se restan de los dos anteriores.
Un ejemplo: con 40 días de inventario, 35 de cobro y 30 de pago, el ciclo es de 45 días, durante los cuales el negocio financia su propia operación.
Si se vende a varios mercados, rinde más calcularlo por cliente. Uno que paga a 90 días y otro que paga por adelantado dan un promedio que no describe a ninguno.
¿Qué costos achican cada cobro del exterior?
Lo que el cliente transfiere y lo que llega a la cuenta pueden no coincidir. En una transferencia por la red SWIFT pueden intervenir bancos intermediarios con sus propios cargos, y el banco receptor también puede descontar una comisión. Quién absorbe esos gastos depende de la modalidad elegida al enviar:
- OUR: quien envía paga todo y el beneficiario recibe el importe completo.
- SHA: cada parte paga a su banco y el beneficiario asume los cargos de intermediarios.
- BEN: todos los costos recaen en el beneficiario.
Queda el tipo de cambio, que puede incluir un margen sobre la cotización de referencia y reduce el monto convertido sin figurar como comisión. Conviene pactar la modalidad de gastos en el contrato y revisar el tipo aplicado en cada liquidación.
¿Cómo se arma una proyección de caja por moneda?
Con una hoja de cálculo semanal que tenga una columna por divisa. Los cobros en dólares se cargan con la fecha probable de llegada, que no siempre es la de vencimiento de la factura, y los pagos locales se ordenan por fecha. Tres preguntas ayudan a leerla:
- ¿Qué semana queda en negativo si un cliente grande se atrasa quince días?
- ¿Qué parte de lo cobrado en divisas se usa para pagar en esa misma divisa?
- ¿Qué pagos locales se pueden mover sin costo?
La segunda abre la puerta a lo que Bancolombia llama cobertura natural: si parte de los ingresos y de los egresos están en la misma moneda, con plazos y montos parecidos, no hace falta convertir.
¿Qué cambia cuando todas las cuentas se ven en un solo lugar?
Cambia el tiempo que se tarda en saber cuánto hay. Sin esa vista, quien tiene cuentas en varios países debe entrar a cada banca en línea por separado y conciliar a mano.
Las herramientas de gestión de tesorería conectadas por API reúnen los movimientos de todas las cuentas en un mismo formato y en tiempo real, lo que simplifica la conciliación bancaria. También permiten programar pagos por fecha y monto, con menos riesgo de errores manuales u olvidos.
Con cada cobro a la vista apenas se acredita, convertir, pagar o esperar se decide con el saldo real del día.